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Jugar con las palabras no es propio de los poetas, aunque lo hagan. Éstos más bien recogen una inspiración e intentan decir algo de ella, y callar lo más, para que completes vos, querido lector, esas frases sugerentes. Pero hoy quiero hablarte de otros juegos, los del ingenio y el humor de aquellos que se dedican a experimentar con el idioma, para arrancarnos, por lo menos, una sonrisa. Merecen, por optimistas y comprometidos, una alabanza.

De pequeña repetíamos con mis hermanos, hasta el cansancio la de la calavera. Era muy simple y te podías pasar horas probando con todas las vocales. Bastaba chillar, ¡con la a! y ahí se lanzaba uno con lo de:

Astaba la calabara santada an ana bataca, vana la madra a la daja: haja, ¿parcá astás tan flaca?

Y nos entraba a todos una risa muy grande porque nos imaginábamos a la calavera en la situación tan absurda de que su madre estuviera preocupada por su flacura, con el aditivo de que cada vez que cambiabas la vocal, el sonido de las palabras se nos antojaba divertidísimo, ya que con la “e” tenías que mantener la boca en una línea y con la “u” en un tubo…

Estebe le quelebere sentede en ene beteque, vene le medre e le deje: heje, ¿perqué estés ten fleque?

No encontré ningún nombre especial para estos juegos monovocálicos de niños. Sin embargo, existen los textos monovocálicos de en serio, los que sí tienen un sentido y prolongan su absurda iteración sin usar palabras inexistentes, como en el caso de la calavera. Algunos son anónimos, otros son de autores famosos.

Vital Aza Buylla (Asturias, 1851 – Madrid, 1912), escritor, comediógrafo, periodista, poeta y humorista español escribió un texto burlándose de la batalla naval de Trafalgar, que tuvo lugar el 21 de octubre de 1805. En este enfrentamiento, el Reino Unido, Austria, Rusia, Nápoles y Suecia se propusieron derrocar a Napoleón Bonaparte y disolver la influencia militar francesa. Se enfrentaron los aliados Francia y España contra la armada británica al mando del famoso vicealmirante Nelson, quien finalmente obtuvo la victoria. El Trafalgar Square recuerda esta hazaña de los ingleses en pleno centro de Londres.

¡Jamás narrará la alada fama tan mahadada batalla naval, tan vanas hazañas, tan amargas faltas! La armada gala, asaz mal mandada, arrastra amalgamada al fatal drama, la gaya caña- grana, natal sagrada banda. Alzadas las anclas zarpan gallardas la amada rada a la par ambas armadas. La mar falsa aparataba, tras callada calma, falaz saña. Zafa cada magna barca; ara galana la llana salada campaña tras la, para tantas almas, fatal armada a bandas granas. Rayaba la mañana. Ya a más aclarada, las avanzadas atalayas la alcanzan tras mar tan ancha. Dada la alarma, claman a tantas santas para la halagada palma alcanzar, sagaz, cada armada a Trafalgar llamada. Alzan a la par gran algazara, zambras, palabras bravas, alharacas…*

calavera

*Citado en: http://www.juegosdepalabras.com/index.html. Consultado el 6.6.14

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